El 29-N no se decide solo en el mitin. También se decide en el Consejo de Ministros de los martes. El Gobierno ha puesto nombre interno a la secuencia que quiere mantener hasta las urnas: «martes sociales». Cada martes, un paquete de medidas que llevaban meses en el cajón y que ahora salen a la luz porque Moncloa ha decidido gobernar en campaña. No es un eslogan vacío: el primer decreto del ciclo toca viudedad, incapacidad, víctimas del terrorismo, violencia de género, huérfanos y el Fondo de Garantía del Pago de Alimentos.
Qué ha marcado las últimas horas (lectura progresista). Según el relato de El País con fuentes del Ejecutivo, el paquete de Seguridad Social amplía la incapacidad temporal a patologías asociadas a la menopausia y mejora la baja de víctimas de violencia de género (60% de la base reguladora hasta el día 20 y 75% a partir de entonces, con la Seguridad Social asumiendo la prestación tras el primer día). Los dos progenitores podrán cobrar, de forma alternativa o simultánea, la prestación por cuidado de menores con cáncer o enfermedades graves, y en casos de dependencia de grado III o discapacidad elevada podrá alargarse más allá de los 26 años. En viudedad de parejas de hecho, bastará con hijos en común para acreditar la relación; las denegaciones recientes podrán revisarse en 12 meses. Las pensiones extraordinarias por terrorismo no podrán quedar por debajo del equivalente a dos salarios mínimos (2.442 euros, un 36% más que el suelo desfasado). Y el anticipo del Fondo de Garantía del Pago de Alimentos se triplica: de 100 a 300 euros por beneficiario.
En paralelo, Pedro Sánchez ha bajado a Valladolid a decir lo que la mesa progresista quiere oír en el metro: el salario mínimo subirá «todos los años» que gobierne. El País ya anticipaba que Yolanda Díaz prepara una subida del SMI en torno al 5% como hito político de la secuencia. Y en el Senado, EFE confirma el reparto del «Senado de progreso»: el PSOE encabezará todas las candidaturas conjuntas con el Frente Amplio, con el segundo o tercer puesto para la coalición de izquierdas según el mapa de 2023. No es estética de lista. Es aritmética para evitar otra mayoría absoluta del PP en la Cámara Alta, donde se juegan vocales del CGPJ y magistrados del Constitucional.
Opinión del día. Se puede llamar electoralismo. Esta mesa lo llama lo contrario del vacío: si un gobierno en precampaña solo pelea eslóganes y no mueve derechos, regala el relato a quien vende motosierra y 48 horas. El truco de la derecha es presentar cualquier mejora social como soborno. El truco de una izquierda perezosa es anunciar y no convalidar. Aquí el test es concreto: decreto ley, Diputación Permanente más favorable que el pleno (sin el veto práctico de Junts) y reloj de un mes para convalidar. Quien diga que «ya no gobiernan» tendrá que explicar por qué el martes hay papel con cifras y no solo un tuit.
La lectura de metro es esta. Una viuda de pareja de hecho a la que le denegaron la pensión no necesita un manifiesto de doce puntos: necesita que su expediente se revise. Un menor cuyo progenitor no paga alimentos no debate la «limpieza del Estado»: necesita que el anticipo pase de 100 a 300 euros. Una víctima de violencia de género en baja laboral no discute el «Contrato con España»: discute si la nómina aguanta el mes. Convertir eso en «regalo electoral» es confesar que el Estado del bienestar solo le parece legítimo cuando no toca el bolsillo de nadie.
Hay un matiz que esta mesa no regala. Gobernar hasta el 29-N no absuelve el retraso: varias de estas medidas llevaban tiempo pendientes y salen ahora porque hay urna. También hay fricción interna PSOE–Sumar y tentaciones más políticas —como el debate sobre el indulto al ex fiscal general— que no deben contaminar el núcleo social. Pero el orden importa: primero se amplía el suelo de quien ya está en situación vulnerable; después se discute el marketing. Invertir el orden —hablar solo de «ola reaccionaria» sin nómina— deja el terreno libre a quien promete desalojos exprés como política de vivienda.
Qué debe pasar esta semana en clave progresista.
- Traducir el decreto a tres frases de metro: viudedad de parejas de hecho, anticipo de alimentos a 300 euros y suelo de dos SMI para víctimas del terrorismo y huérfanos por violencia de género.
- Exigir calendario de convalidación en Diputación Permanente, no solo foto del Consejo.
- Atar la subida del SMI a un número y una fecha, no a una promesa genérica de «todos los años».
- Explicar el Senado de progreso sin jargon: sin esa lista conjunta, el PP vuelve a diseñar el tablero judicial desde la Cámara Alta.
Diario de precampaña, día once. Tesis de esta mesa: el 29-N también se gana el martes por la mañana, cuando un decreto mejora la vida de quien no sale en el mitin. Si la izquierda deja que la precampaña sea solo bronca y no derechos, la derecha no necesita ganar el debate: le basta con que el bolsillo no note la diferencia.
Fuentes y contexto
- El País: martes sociales y decreto de prestaciones (viudedad, incapacidad, terrorismo, violencia de género)
- El País: jornada política 19-O (listas, precampaña, actos)
- EFE: Sánchez en Valladolid y subida del salario mínimo «todos los años»
- EFE: PSOE encabezará el Senado de progreso con el Frente Amplio
- RTVE: calendario electoral del 29-N (listas 21-26 oct, campaña 13-N)
