Feijóo no espera a 2027 con el organigrama en piloto automático. Este sábado el PP ha movido dos fichas a la vez: Javier García renuncia a la presidencia del Partido Popular de Navarra y Génova prepara para el lunes una Junta Directiva Nacional que activará gestora foral y una oleada de congresos hacia las urnas.
García, al frente del PPN desde diciembre de 2022, ha trasladado la decisión al propio Alberto Núñez Feijóo. El mensaje oficial es de relevo ordenado: casi cuatro años, «abrir una nueva etapa», orgullo de proyecto y agradecimiento a la milicia. No dimite de la política navarra: sigue como portavoz del grupo en el Parlamento foral y dice que quiere concentrar fuerzas en el último año de legislatura frente a María Chivite y en empujar el cambio nacional con Feijóo en Moncloa.
Gestora con nombre: Sergio Sayas
El partido constituirá una comisión gestora temporal. Según fuentes de la cúpula consultadas por Europa Press y recogidas por The Objective, la Junta del 28 de septiembre la aprobará a petición del propio García y la dirigirá el diputado Sergio Sayas. Es el clásico movimiento de control nacional cuando un territorio cambia de etapa sin esperar a un congreso a ciegas: Génova no deja el volante suelto en una comunidad clave para el relato de alternativa.
Desde la derecha orgánica la lectura es de disciplina y timing. No se trata de un funeral: se trata de llegar a 2027 con estructuras vivas, listas y congresitos hechos, no con barones a medio gas y calendarios aplazados.
Veinte congresos en treinta días
La misma Junta dará luz verde a una veintena de congresos autonómicos y provinciales entre finales de octubre y noviembre. El objetivo declarado por fuentes del partido: afrontar «más fuerte» los comicios de 2027. En el paquete autonómico figuran Galicia, Comunidad de Madrid, Murcia, Cantabria y Canarias. Salvo Galicia, el resto se juega autonómicas el 23 de mayo y hoy gobierna el PP.
También se ratifican congresos provinciales de las ocho provincias andaluzas, las cuatro catalanas y las tres vascas: territorio de municipales. En Madrid, Isabel Díaz Ayuso ya situó el cónclave regional el último fin de semana de noviembre (27-29) y aspira a revalidar. En Canarias, Manuel Domínguez también se mueve. En Murcia, Cantabria y Galicia se da por hecho el intento de continuidad de López Miras, Buruaga y Alfonso Rueda.
«Serán treinta días de actividad orgánica frenética», resumen las fuentes. Traducción: el PP quiere llegar a la campaña municipal y autonómica con carnets al día y equipos renovados, no con el peaje de pelearse a última hora por las listas.
La excepción que hace ruido: Valencia
En la lista del lunes no está la Comunidad Valenciana. El último congreso del PPCV fue en julio de 2021 con Carlos Mazón; tras la dana y su salida del Consell, el territorio sigue en comisión transitoria presidida por Juanfran Pérez Llorca, actual presidente autonómico. Voces internas —desde Francisco Camps a la Iniciativa Regeneración PP— piden ya fecha y voz a los afiliados. Génova responde, de momento, con otra lógica: esta Junta refuerza estructura, no cierra candidaturas. Las cabezas de cartel las marca el Comité Electoral Nacional que preside Diego Calvo.
Ahí está la tensión real del sábado. Feijóo acelera en casi todo el mapa… y deja en stand-by el territorio más sensible de la legislatura popular reciente. Para la mesa de derecha, el mensaje útil es doble: hay músculo organizativo y hay una herida valenciana que no se tapa con un tuit.
Qué se juega de verdad
Navarra no es un detalle. Es un termómetro de si el PP foral puede ser alternativa a Chivite y de si Génova controla el tempo territorial. García se queda en el escaño; Sayas toma la gestora; Feijóo pone el calendario de congresos en modo campaña anticipada. El martes de Moncloa será de decretos; el lunes del PP será de organigrama. Dos relojes distintos, misma carrera a 2027.
