El alquiler no espera al 29-N. Este viernes los sindicatos que convocan la huelga general del 11 de noviembre han cerrado el siguiente paso: el lunes registrarán en el Ministerio de Trabajo las movilizaciones previstas. No es un tuit de rabia. Es papeleo. Y el papeleo, en huelga, es el momento en que la protesta deja de ser solo acampada y empieza a ser calendario laboral.

Van a firmar Unai Sordo (CCOO), Pepe Álvarez (UGT), Miguel Fadrique (CGT), Nieves Román (CNT), Juanjo Artero (Unión de Actores y Actrices), Andrea Zayas (Intersindical/Co.Bas) y Valeria Racu (Confederación de Sindicatos de Inquilinas). Es decir: la casa grande del sindicalismo y la calle del alquiler en la misma cola del registro.

De Maricarmen al 11-N

La huelga se confirmó el 7 de octubre, el mismo día en que falleció Maricarmen, la mujer de 87 años desahuciada a finales de septiembre en Madrid tras 71 años en su casa. Europa Press recoge cómo se ha convertido en símbolo de la pelea por la vivienda. No hace falta romanticismo: hace falta entender por qué la convocatoria no es “solo laboral”.

Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas de Madrid y de la confederación estatal, ha resumido el pliego: contratos de alquiler indefinidos, bajadas “drásticas” del precio del alquiler y de la vivienda, fin de los desahucios, un impuesto a la riqueza para financiar parque público y el fin de la compra especulativa. CCOO y UGT suman la carpeta clásica: subidas salariales, reducción de jornada, salud laboral, precariedad, control de precios y desbloqueo de la negociación colectiva.

El calendario duele a propósito. La huelga cae dos días antes del arranque oficial de campaña (13 de noviembre) y a menos de tres semanas de las generales del 29 de noviembre, convocadas tras el rechazo en el Congreso a los decretos de vivienda del Gobierno. Quien quiera hablar solo de eslóganes tendrá que cruzar un paro nacional por el techo.

Sevilla: de las tiendas a la huelga

Mientras Madrid cierra el registro, Sevilla mueve el tablero local. El Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Sevilla anuncia este viernes que se retira de la acampada de las Setas de la Encarnación tras 19 días seguidos. Motivo: “organizar” la huelga en los barrios. La asamblea de la acampada, con otros colectivos y personas a título individual, mantiene el campamento —unas 200 tiendas, según el relato de Europa Press—.

El sindicato sevillano recuerda que impulsó la acampada el 28 de septiembre en solidaridad con el desahucio de Maricarmen. Valora el llamado “decreto Maricarmen” como “claramente insuficiente” frente a la disfuncionalidad del mercado, pero admite que ayuda a personas vulnerables y a prorrogar contratos post-Covid con renovaciones abusivas. Ahora prioriza la huelga, igual que otras acampadas de Barcelona, Cádiz o Málaga.

Qué cambia y qué no

Desde la mesa de izquierda la lectura es directa: la vivienda ha salido del BOE fallido y ha entrado en el paro. Cambia el método —de tienda de campaña a registro formal y paro general— y el calendario electoral. No cambia, por este papel, que el lunes aún hay que formalizar el trámite ni se inventa aquí un resultado de huelga. La hipótesis progresista es sobria: si el 29-N se disputa con el alquiler como primer problema, quien ignore el 11-N habla de país sin hablar de casa.