Durante meses, la derecha española ha tenido un lema fácil de resumir en tres palabras: fuera Pedro Sánchez. Este 1 de julio, sin embargo, dos voces del centroderecha intentaron subir un peldaño y cambiar la conversación. José María Aznar y la portavoz del PP, Ester Muñoz, coincidieron el mismo día para decir, cada uno a su manera, que echar al presidente es solo el principio y que lo que debería venir detrás es algo más ambicioso: reconstruir el país.
El expresidente lo planteó en un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum. Según informó RTVE, Aznar reclamó construir una 'amplia mayoría centrada' capaz de 'derribar y superar el muro de Sánchez'. No una mayoría cualquiera, insistió, sino una con 'propósito reconstructor de dimensión histórica' y capacidad de convocatoria tanto a la derecha como a la izquierda.
Aznar: de 'cambio de gobierno' a 'cambio de sistema'
La tesis de Aznar, tal y como la recogió RTVE, es que España no se juega un simple relevo en Moncloa, sino un 'cambio de sistema' que afecta a la supervivencia de la nación constitucional y a la igualdad ante la ley. Es un salto retórico nada menor: ya no se discute quién gobierna, sino qué país queda después.
El expresidente cargó especialmente contra la relación del Gobierno con sus socios. En referencia a Junts, sostuvo que algunos aspiran a que el PSOE sustituya a Sánchez por otro dirigente dispuesto a cumplir lo pactado con los independentistas. Y fue más allá con dos etiquetas que dan para titular: describió Moncloa como una 'delegación madrileña del secesionismo' y al Ejecutivo como un 'rehén voluntario' de sus aliados. Conviene subrayarlo: son valoraciones políticas de Aznar, no hechos probados, y así hay que leerlas.
La respuesta del Gobierno: 'efluvios franquistas'
La contestación no tardó. El ministro Pablo Bustinduy replicó, según RTVE, que las mayorías no se dibujan en un desayuno de hotel, sino que las definen los españoles en las urnas y de forma democrática. Acusó además a Aznar de sumarse a una 'ola reaccionaria internacional' de corte antidemocrático y llegó a hablar de 'efluvios franquistas o golpistas'. Traducido: aquí no se discuten matices, se enfrentan bloques, y cada lado acusa al otro de poner en riesgo la democracia.
Ester Muñoz: 'lo urgente es sacar a Sánchez, lo importante es cambiar el modelo'
Mientras Aznar marcaba el tono en Nueva Economía Fórum, el PP movía ficha en Fórum Europa de la mano de Ester Muñoz. La portavoz popular dejó la frase que resume el nuevo relato del partido y que su propia formación difundió en una nota: 'lo urgente es sacar a Sánchez, pero lo importante es cambiar el modelo'. España, añadió, 'necesita una reconstrucción'.
Muñoz defendió que el Estado debe estar al servicio de la nación y no al revés, y que la cohesión nacional debe pesar más que la fragmentación territorial. Es, en el fondo, la misma música que Aznar, pero con partitura de partido: menos épica y más programa. El PP busca que se le vea como algo más que la oposición que espera turno; quiere presentarse como quien ya tiene un plan para el día después.
La portavoz también pisó un terreno espinoso: la llamada 'ley de nietos'. Criticó lo que considera opacidad y una tramitación demasiado rápida. Eso sí, el propio partido se encargó de matizar para evitar equívocos: el PP asegura que nunca ha hablado de fraude, sino de urgencia y de falta de transparencia. La distinción no es un detalle, porque una cosa es cuestionar cómo se gestiona una ley y otra muy distinta insinuar un delito que nadie ha probado.
Andalucía, el laboratorio de la 'mayoría amplia'
Todo este discurso de gran altura aterriza, además, en un momento muy concreto sobre el terreno. En Andalucía, PP y Vox apuran estos días la negociación, con la investidura de Juanma Moreno de nuevo sobre la mesa y pendiente de una nueva votación. La propia Muñoz ha defendido entenderse con Vox y se ha mostrado convencida de que 'más pronto que tarde' Moreno será investido presidente.
Ahí está la prueba del algodón de esa 'mayoría amplia' que reclama Aznar: una cosa es pedirla desde la tribuna de un desayuno y otra coserla escaño a escaño con un socio que negocia duro. Nada está cerrado, y conviene no adelantar desenlaces: la aritmética andaluza sigue abierta y el acuerdo, hoy por hoy, es una negociación, no un hecho consumado.
Queda, en cualquier caso, el titular de fondo de la jornada: la derecha intenta cambiar de marco y pasar del 'váyase, señor Sánchez' a un relato de reconstrucción institucional y mayoría nacional. Si eso convence a los votantes o se queda en literatura de mitin lo dirá, como recordó hasta el propio Gobierno, la urna. Lo demás, de momento, son discursos.
Fuentes y contexto
- RTVE — Aznar llama a construir una 'amplia mayoría centrada' para 'derribar' el 'muro' de Sánchez
- Partido Popular — Muñoz reivindica el 'proyecto de esperanza' que representa Feijóo para España
- EFE — El PP y Vox apuran la negociación antes de volver a votar mañana la investidura de Moreno
- Europa Press — Ester Muñoz defiende entenderse con Vox y está convencida de que 'más pronto que tarde' Moreno será investido presidente
