Ernest Urtasun lo dejó caer esta mañana con la calma del que lleva tiempo convencido: si el Frente Amplio sale con fuerza de las elecciones del 29 de noviembre, va a proponer que España renuncie al proyecto de llevar el AVE Madrid-Barcelona a 350 kilómetros por hora. Y no solo eso: que cada uno de los 1.333 millones de euros ya comprometidos para ese proyecto se desvíe íntegramente a mejorar Rodalies.
Lo dijo esta mañana en el desayuno informativo del Fórum Europa - Nueva Economía Fórum, presentado por Pablo Bustinduy, y sin que le temblara la voz. «¿De qué nos sirve llegar unos minutos antes a Madrid, mientras la mayoría de catalanes sigue perdiendo horas y horas esperando a Rodalies?», preguntó. Pregunta retórica, claro. Porque la respuesta la llevaba él mismo preparada.
Mil trescientos treinta y tres millones de razones
El proyecto de llevar el AVE entre Madrid y Barcelona a 350 km/h existe sobre el papel y tiene precio. Mil trescientos treinta y tres millones de euros. Una cifra que, dicha de golpe, suena a abstracción, pero que en términos ferroviarios es la diferencia entre unos cuantos minutos menos en un tren que ya va rápido —y que usa quien puede pagárselo— y un sistema de cercanías que funcione de verdad para la gente que lo necesita a diario.
La apuesta de Urtasun, número dos de Comuns-Frente Amplio en la lista de Barcelona, es clara: las infraestructuras tienen que servir para que la gente llegue a trabajar, no para impresionar en un folleto o para que alguien cuelgue una foto en la inauguración. La lógica de la obra grande y vistosa ha costado demasiado cara a este país. Y en Catalunya, con Rodalies como prueba del delito, resulta especialmente difícil de defender ante nadie que haya perdido un tren o llegado tarde a una entrevista por culpa del servicio.
Rodalies: el desastre crónico que nadie termina de arreglar
El contexto no ayuda a los que quieran defender el statu quo ferroviario. Los accidentes de Adamuz y Urda —dos golpes duros a la confianza del ciudadano en el sistema— siguen sin tener respuestas completas. Urtasun pide investigar a fondo y meter el dinero donde hace falta: en mantenimiento, en personal, en fiabilidad. No en añadir kilómetros por hora a un corredor que ya funciona, mientras los trenes de cercanías siguen llegando cuando les da la gana.
El programa de Frente Amplio para Rodalies, si entra en el Gobierno junto al PSOE, incluye más inversión en puntualidad, evitar a toda costa la privatización del servicio y rediseñar la línea R-Aeroport. Esta última es especialmente significativa: Urtasun rechaza que se acabe convirtiendo en una lanzadera turística de lujo que segregue a los usuarios de siempre, que son mayoría y que necesitan un servicio digno, no uno diseñado pensando en el turista con maleta de cabina que llega al Prat dos veces al año.
También pone sobre la mesa acelerar el traspaso de Rodalies a la Generalitat —una demanda histórica que lleva décadas rodando sin llegar a destino— y deja claro que la ampliación del aeropuerto de Barcelona no puede ir por delante de las inversiones en cercanías. Que haya que decirlo en voz alta en 2026 dice bastante sobre cómo se han gestionado las prioridades hasta ahora.
Revisar el modelo, no solo tapar agujeros
Urtasun va más allá del parche. Habla de revisar el modelo ferroviario en conjunto: la liberalización, el papel de Adif y Renfe, las externalizaciones del mantenimiento que, en su opinión, han creado más problemas de los que han resuelto. No es nostalgia por la empresa pública monolítica, sino una crítica concreta a cómo se ha gestionado la apertura del mercado a costa de la red convencional. Los operadores privados han llegado al AVE porque es rentable. A Rodalies no llegan porque no lo es. Y alguien tiene que financiar lo que no es rentable pero sí necesario. Esa es exactamente la función de la política pública, si se quiere ejercer.
Sobre Transportes: «A España le iría bien que lo gestionemos»
En el desayuno también salió el tema del posible reparto ministerial, casi inevitable cuando alguien habla con esta soltura de política ferroviaria. Urtasun dijo que no le importaría gestionar el Ministerio de Transportes, que a España le iría bien que el Frente Amplio lo llevara, y que llevan cerca de ocho años en el Gobierno del Estado: están preparados.
Conviene no leer más de lo que hay en esas palabras. No está reclamando ningún sillón ni anunciando ningún acuerdo. Está trasladando que su formación tiene propuesta y experiencia, y que si hay una negociación post-electoral, llegan con algo concreto encima de la mesa. En un escenario donde muchos llevan semanas hablando sin decir nada, no es poca cosa.
Un mensaje también para Junts
Al hilo de la campaña, Urtasun aprovechó para lanzar un mensaje directo a Junts: que apoyen los decretos de vivienda que se votarán el 11 de noviembre. El tema vivienda es otro frente abierto donde la brecha entre lo que necesita la gente y lo que permite el mercado se hace cada vez más visible. Que un partido que se presenta como defensor de los intereses catalanes bloquee medidas de vivienda en el Congreso es una contradicción que el Frente Amplio tiene todo el interés en subrayar de aquí al 29-N.
En definitiva, Urtasun lleva al desayuno de esta mañana algo que escasea en campaña: una propuesta concreta, con cifras, con nombre y apellidos. Que 1.333 millones no vayan a ganar unos minutos en Atocha sino a que un trabajador de l'Hospitalet no llegue tarde al trabajo. Habrá quien lo llame populismo. Otros lo llamarán, simplemente, sentido común.
- 20minutos: Urtasun anuncia que Frente Amplio propondrá renunciar al AVE a 350 km/h en favor de Rodalies
- Heraldo de Aragón: Urtasun rechaza que la alta velocidad Madrid-Barcelona alcance los 350 km/h
- Infobae: Urtasun anuncia que Frente Amplio propondrá renunciar al AVE a 350 km/h en favor de Rodalies
- El Español: Seguimiento en directo de las elecciones generales del 29-N
