Hay dos tipos de bomba informativa: las que estallan y hacen daño, y las que estallan a semanas de unas elecciones y hacen daño político en tiempo real. La de este miércoles pertenece a la segunda categoría.
Lo que cuenta Koldo desde la cárcel
La Cadena SER publicó este 5 de noviembre el relato de Koldo García, el exasesor de José Luis Ábalos condenado en el caso de las mascarillas a casi veinte años de prisión. Koldo asegura —subrayamos: es su versión, lo publicado por la SER— que Alberto Durán, abogado que ejerció la acusación popular en nombre del PP, le ofreció hacerse cargo de su defensa y pagarle un millón de euros. La condición: facilitarle información y declaraciones contra Pedro Sánchez y su entorno. "Aunque fuera mintiendo", según lo publicado por la SER.
¿Quién estaría detrás del dinero, siempre según el relato de Koldo? Eduardo Inda y OkDiario, el medio que opera bajo la empresa Dos Mil Palabras. Dos reuniones con Durán en mayo de 2025, cerca de la sede del PP en la calle Génova. Luego, una reunión en casa de Inda para cerrar la parte económica. El objetivo declarado, según Koldo, era que la entrevista se transformara en declaración judicial para tumbar al Gobierno. Durán niega los hechos.
Lo que sí está en el juzgado: las facturas de 242.000 euros
Aquí conviene hacer una distinción que no siempre se hace en el fragor del titular: hay una parte de esta historia que no depende de lo que afirme Koldo ni de lo que niegue Durán. OkDiario, a través de Dos Mil Palabras, pagó 242.000 euros a Leticia de la Hoz, la abogada que defendió a Koldo en el caso de las mascarillas. Esas facturas están ante el juez Pedraz. No es una acusación, es un dato judicial ya incorporado a la causa.
Lo que aún no está acreditado judicialmente es el millón completo. Según el propio relato de Koldo, el pacto se cumplió solo a medias: pagaron la defensa, pero el millón no llegó íntegro. Afirma también que Inda le habló de recuperar lo invertido mediante publicidad institucional de comunidades autónomas gobernadas por el PP. Si se confirmara este extremo, el asunto entraría en una dimensión distinta y bastante más oscura.
La SER menciona además la existencia de audios que respaldarían partes del relato de Koldo. De momento no se han publicado en su totalidad. Es un elemento que puede cambiar el peso específico de esta historia en los próximos días.
Vender regeneración con este telón de fondo
El Partido Popular lleva semanas construyendo su campaña de cara al 29 de noviembre sobre un relato de regeneración democrática, transparencia y fin de la corrupción. Con esa bandera en la mano, una historia que conecta a un abogado de su acusación popular, al medio más afín a su línea editorial y a la presunta compra de un testimonio contra el presidente del Gobierno tiene un coste político que no se amortigua con un comunicado.
El PP carga además con un problema de timing propio: Alberto Durán fue apartado hace aproximadamente un mes de la dirección de varias acusaciones populares del partido, siendo relevado por Henry Feltenstein. El PP niega que fuera una destitución. Pero la coincidencia entre ese relevo discreto y todo lo que ahora aflora no les va a ayudar a sostener la versión de que aquí no pasó nada.
El PSOE ha respondido pidiendo "explicaciones urgentes" al PP y ha contactado con la sede de Génova. Por ahora descartan querella, pero ese cálculo puede variar en función de los próximos movimientos judiciales y de lo que contengan esos audios si llegan a publicarse.
Un condenado que habla desde la cárcel
Nada de lo anterior absuelve a Koldo García. Tiene una condena de casi veinte años por el caso de las mascarillas. No es un testigo inocente que habla por civismo: es alguien que fue parte de una trama de corrupción, que tiene sus propios intereses en la partida y que cuenta una historia desde prisión. Eso no significa que mienta, pero tampoco da derecho a creérselo todo sin filtro. Las declaraciones de un condenado son un punto de partida, no una sentencia.
Lo que sí resulta perturbador, con independencia de los motivos de Koldo, es el patrón que va tomando forma: una acusación popular financiada por un medio de comunicación, facturas ante un juez que confirman parte del pago, un abogado relevado discretamente semanas antes de que todo esto saliera, y una operación que presuntamente buscaba convertir una entrevista en declaración judicial para acabar con un Gobierno. No hace falta probar el delito para ver la silueta.
¿Son las cloacas funcionando? ¿Es el relato interesado de un condenado que busca aliviar su condena? Puede que las dos cosas convivan en este mismo episodio, que no se excluyen. Lo que el PP no puede permitirse, con el 29-N a tres semanas vista y un discurso de regeneración que defender, es limitarse a que Durán lo niegue. Necesitan explicar qué pasó con ese dinero, quién autorizó qué y por qué Durán salió cuando salió. Las preguntas están sobre la mesa. El calendario, en su contra.
Fuentes y contexto
- Cadena SER: Koldo García asegura que pactó con el abogado del PP un millón de euros a cambio de información para derrocar a Pedro Sánchez
- El Plural: Koldo asegura que el abogado del PP le ofreció un millón a través de OkDiario para mentir contra Sánchez
- El Plural: El PSOE pide explicaciones urgentes al PP por su presunto papel en las cloacas contra Sánchez
- El Plural: ¿Quién es Alberto Durán, el abogado del PP en el centro del caso?
- Público: Koldo García asegura que el abogado del PP acordó pagarle la defensa y un millón a través de OkDiario
