Los médicos y facultativos de la Comunidad de Madrid retomaron este miércoles la huelga autonómica. Se concentraron frente a la sede de la Consejería de Sanidad, en la calle Aduana, con batas blancas y una pancarta que lo resumía sin rodeos: «Por una Sanidad Digna para Médicos Facultativos y Pacientes». Después se desplazaron al Congreso de los Diputados, donde tampoco hay mucho que rascar: con las elecciones del 29-N en el horizonte, no existe interlocutor estatal efectivo. Doble frente, doble silencio.

La huelga se suspendió el 29 y 30 de octubre por el accidente ferroviario de Urda, en Toledo. Un gesto de responsabilidad que, según el comité, no fue correspondido con ningún avance en la negociación. Vuelta a cero. Vuelta a la calle.

La consejera que no aparece

Ángela Hernández, secretaria general de Amyts y portavoz del Comité de Huelga, fue directa: la consejera Fátima Matute no se ha reunido con ellos ni una sola vez desde que empezó el conflicto. Solo ha habido tres reuniones con la Dirección General de Recursos Humanos, que, en palabras de Hernández, «no han servido para nada». La última vez que el comité vio a alguien de la Consejería fue en julio, cuando —tras el boicot a las peonadas, esas actividades extraordinarias y voluntarias que tapaban los agujeros de plantilla— se prometió un calendario de encuentros. Los meses pasaron. El calendario no llegó.

El comité de huelga lo forman Amyts, AME, Stop Peonadas, MUD y SIME-Csit Unión Profesional. Las reivindicaciones ocupan alrededor de veinte páginas: mesa propia de negociación, carrera profesional abierta, mejora de guardias y voluntariedad real, jornada de 35 horas, recuperación del poder adquisitivo perdido, convenio para los cerca de 5.000 trabajadores laborales y residentes, mejora de agendas y cupos en Atención Primaria, y condiciones dignas en el Summa 112 y la atención extrahospitalaria.

El modelo Madrid, en números reales

La Comunidad de Madrid es responsable, según el Comité de Huelga, del 85 al 90% de las condiciones laborales de los médicos y facultativos de la región. El Estado fija el marco y el convenio; la autonomía lo desarrolla. Ahí está la clave política: Isabel Díaz Ayuso tiene capacidad para resolver esto y, hasta ahora, ha elegido no hacerlo.

Amyts estima que los médicos madrileños han perdido alrededor de un 20% de poder adquisitivo desde los recortes de 2010, cuando se eliminaron pagas extras que comunidades como Catalunya o el País Vasco sí han compensado después. Es un cálculo sindical, no un dato del INE, pero lleva años sobre la mesa sin que nadie lo rebata con cifras propias.

«Solo ha habido tres reuniones con la Dirección General de RR.HH. que no han servido para nada» — Ángela Hernández, secretaria general de Amyts

Llevan veinticinco días de huelga acumulados este año, sumando la convocatoria estatal y la autonómica. Veinticinco días en los que el Gobierno regional ha tenido tiempo más que suficiente para sentarse a negociar. No lo ha hecho.

Qué cambia esta semana

El segundo bloque de paros de 72 horas arrancó el miércoles 4 de noviembre y se extiende hasta las 8 de la mañana del sábado 7. La huelga afecta a Atención Primaria, Hospitalaria y Extrahospitalaria, a médicos internos residentes (MIR y FSE), a la Fundación Jiménez Díaz y a los centros vinculados al SERMAS.

Quién pierde esta semana es fácil de responder: los pacientes, que verán afectadas consultas y atenciones programadas; y los propios médicos, que siguen sosteniendo un sistema que les exige más de lo que les devuelve. Quién gana es igual de evidente: quien no mueve ficha mientras la presión se diluye en el ruido electoral del 29-N.

El Comité de Huelga denuncia además que los servicios mínimos han sido impuestos unilateralmente por Sanidad, sin negociación. Si ese extremo se confirma como abusivo —algo que ya han señalado informaciones de Público—, añade otra capa de conflictividad a un enfrentamiento que la Consejería podría haber evitado simplemente apareciendo a negociar.

El espejo que Ayuso no quiere mirar

El Gobierno de Díaz Ayuso lleva años vendiendo Madrid como el modelo sanitario de referencia en España. Los médicos que sostienen ese modelo llevan veinticinco días de huelga en 2026 y no consiguen que la consejera se siente con ellos. Hay dos versiones de Madrid: la del relato y la de las batas blancas en la calle Aduana. Esta semana, entre el 4 y el 7 de noviembre, la segunda versión vuelve a salir a la calle.

Los siguientes bloques ya están convocados: del 18 al 21 de noviembre y del 9 al 12 de diciembre. Si Matute sigue sin aparecer, habrá más.

Fuentes y contexto