En Cataluña el Senado ya no se juega a dispersar el voto y mirar para otro lado. PSC y Comuns han cerrado este martes un acuerdo seco: los de Ada Colau retiran sus candidaturas al Senado en Girona, Lleida y Tarragona y piden concentrar el voto en las listas socialistas. A cambio, el PSC se compromete a designar un senador a propuesta de los Comuns cuando se constituya la Cámara —por la vía autonómica, no metido en las papeletas abiertas.
No es un capricho de coalición. Llega un día después de que PP y Vox anunciaran su propia ingeniería de escaños en la Cámara Alta: un reparto de candidaturas en decenas de provincias que, en Cataluña, deja a los populares cediendo el liderazgo en Girona y Tarragona a la formación de Abascal. La respuesta del bloque progresista catalán es la simétrica: menos marcas en la urna del Senado y más aritmética para no regalar el cuarto senador de cada provincia.
La portavoz del PSC, Lluïsa Moret, lo ha dicho sin anestesia: hacía falta una reacción “clara y explícita” tras un pacto que, a su juicio, entrega circunscripciones catalanas a quien quiere recortar autogobierno, lengua e instituciones. El portavoz de los Comuns en el Parlament, David Cid, ha subrayado el mismo riesgo: Vox no es un socio técnico de listas; es un proyecto que disputa el marco catalán entero. En el comunicado conjunto, ambas formaciones acusan al eje PP-Vox de querer convertir el Senado en “instrumento de regresión democrática y control de instituciones del Estado”.
El detalle importa porque el Senado no es un adorno. Se eligen cuatro representantes por provincia con listas abiertas: el primero suele llevarse tres y la segunda fuerza, uno. Dispersar el voto de izquierda en tres o cuatro marcas es la forma más elegante de regalar ese cuarto escaño. En 2023, el PSC se llevó 12 de los 16 senadores elegidos directamente en Cataluña; el resto se repartió entre independentistas. Ahora el tablero cambia otra vez: la derecha se coordina y la izquierda catalana contesta con un retiro táctico de Comuns en tres provincias.
El acuerdo encaja, además, con el movimiento estatal del PSOE y el Frente Amplio para ir juntos al Senado en decenas de circunscripciones bajo la marca de progreso. Cataluña era el eslabón que faltaba por cerrar tras días de tira y afloja. No hay, de momento, nombres públicos de la cuota Comuns ni del resto de la lista; Moret ha dejado claro que eso vendrá después. Lo que sí hay es una tesis política: si la derecha pacta para que avance la ultraderecha, ellos pactan para que no se rompa el dique en la Cámara Alta.
Quien espere pureza de marca se llevará un disgusto. Quien mire el 29-N como una pelea de mayorías imperfectas entenderá el movimiento: menos romanticismo de candidatura propia y más contabilidad de escaños. En precampaña, el Senado ha dejado de ser la cámara aburrida del manual. Es el tablero donde PP y Vox ensayan control institucional… y donde PSC y Comuns han decidido no regalarles el terreno en tres provincias catalanas.
Fuentes y contexto
- RTVE — Comuns retiran candidaturas al Senado con el PSC
- Europa Press — retirada en Girona, Lleida y Tarragona; senador a propuesta
- La Vanguardia — pacto, aritmética del Senado y reacción a PP-Vox
- elDiario.es — Comuns retiran candidaturas tras pactar con el PSC
- El Mundo — PSC y espacio del Frente Amplio en Cataluña
