La precampaña del 29-N ya tiene plató. El PSOE ha aceptado un cara a cara entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo el lunes 16 de noviembre en una televisión privada —fecha que el PP había dado por buena— y, a la vez, ha clavado una condición que huele a 2023: el debate a cuatro de los principales candidatos debe celebrarse en RTVE el jueves 26, tres días antes de las urnas.
No es un detalle de producción. Es la pelea por quién pone el micrófono cuando el país se peina para votar.
Lo que Ferraz pone sobre la mesa
En un comunicado, los socialistas dicen que al menos deben existir dos encuentros entre cabezas de lista y que conviene seguir el esquema de julio de 2023: un duelo a dos en un grupo privado al inicio de la campaña y un a cuatro en la televisión pública. Aceptan el cara a cara privado del 16 y la invitación de RTVE para el 26. Añaden que no vetarán a ninguna cadena privada… y que tampoco consentirán, «bajo ningún concepto», el veto a la pública.
El argumento de servicio público es el que más repiten: la misión constitucional de RTVE, dicen, tiene en los debates una de sus expresiones «más esenciales y garantistas». Traducción de metro: si el Estado paga una televisión, que no se quede mirando la campaña desde el pasillo.
Génova responde: el a cuatro, fuera de TVE
El PP ya había aceptado el cara a cara del 16 (con Mediaset en su propuesta) y un a cuatro el 26 en Atresmedia. Fuentes populares zanjaron este jueves que «no habrá debate a cuatro en RTVE» y acusaron al PSOE de un «intento de boicot» a Atresmedia, el grupo donde —reprochan— hace tres años sí le valía debatir a Sánchez.
El PP sí se muestra dispuesto al formato de portavoces parlamentarios en RTVE el 23 de noviembre. Es decir: la pública vale para el coro de portavoces; el plató grande de candidatos, lo prefieren en privado.
El fantasma del atril vacío
Ferraz no se corta al recordar 2023: Sánchez acudió al cara a cara de Antena 3 y al a cuatro de RTVE; Feijóo, según el relato socialista y la crónica de entonces, dejó el atril vacío en la cita pública. El PSOE habla de «hurtar» a la ciudadanía el contraste de programas. Génova lo lee al revés: el mapa de cadenas no lo decide Moncloa.
Mientras las televisiones pelean por la señal y los partidos pelean por el marco, el calendario avanza. El 16 de noviembre, si no se tuerce, habrá un mano a mano. El 26 sigue en disputa el escenario del a cuatro. Y el 29-N no espera a que se pongan de acuerdo sobre el logo del plató.
Lo que está en juego no es solo un rating. Es si el debate decisivo se celebra donde todo el mundo puede sintonizar sin peaje de marca… o donde cada cadena negocia su cuota de campaña. El PSOE ha dicho sí al duelo privado y ha puesto a RTVE como línea roja. El PP ha dicho sí al duelo y no al a cuatro público. Con un mes escaso para las urnas, eso ya no es logística: es mensaje.
Fuentes y contexto
- infoLibre — El PSOE acepta el cara a cara del 16 de noviembre y reclama el a cuatro en RTVE
- Catalunya Press — Primer cara a cara el 16 de noviembre; discrepancia sobre el a cuatro
- La Región — Sánchez acepta el cara a cara; el PP rechaza el a cuatro en TVE
- El Español — Cobertura en directo de la negociación de debates del 29-N
